Fisioterapia y Fútbol

Fisioterapia Brain-On by Javier Trujillo

La pubalgia, estableciendo las bases para su abordaje.

El término pubalgia no es un diagnóstico, sino una referencia genérica que única y exclusivamente indica que el paciente padece dolor en la región púbica o inguinal. El caballo de batalla en este caso es doble: primero debemos descubrir la fuente de dolor(estructura sintomática), para luego desentrañar la causa del dolor, es decir, descifrar la disfunción del movimiento que ha conducido al cuadro doloroso en la región inguino-púbica.

Existen multitud de estructuras que pueden generar dolor localizado en esa zona. Si analizamos un diagrama de las fuerzas que convergen en la sínfisis púbica el resultado es abrumador. Pero es que el dolor también puede tener su origen en otras estructuras más o menos lejanas a la región púbica, lo cual complica notablemente el adecuado abordaje de este problema.

Lo primero es tener las piezas del puzzle (dolor en la región inguinopúbica), aunque sea desordenadas, lo siguiente es colocar la primera pieza (fuente del dolor) y luego queda lo más complicado, montar el puzzle (descifrar la disfunción del movimiento)

 Antaño, la teoría más aceptada era la de un desequilibrio muscular entre abdominales y adductores, teníamos una visión muy “frontal” ,2D, del problema. Los abdominales eran débiles y los adductores fuertes. Actualmente, tenemos una visión más 3D, integrativa, hemos pasado de la teoría de “vencedores y vencidos” a hablar de control motor, timing muscular, patrones aberrantes, déficits propioceptivos, alteraciones perceptivas, cambios en la corteza sensitivo-motora… sumándolo todo: disfunción del movimiento. Esto complica el análisis, pero nos aproxima al problema, a su origen, y nos ayuda a desarrollar hipótesis que desde el punto de vista clínico pueden ser aceptadas o desechadas. Por todo ello la pubalgia es un reto.

¿Cuantos vectores de fuerza tienen una influencia directa sobre la articulación del pubis?

 Como se aprecia en los siguientes gráficos, la teoría de abdominales débiles versus adductores fuertes no se ajusta a la realidad, biomecánicamente es mucho más complejo que eso. En esta región no es cuestión de dos grupos musculares, sino de un complejo conjunto de vectores de fuerzas casi imposible de descifrar, debemos darle a la biomecánica la importancia que merece, pèro aquí la clave es el movimiento y la función, en esto debemos basar nuestra exploración y estrategia de tratamiento.

¿Qué aporta la evidencia?

  • La debilidad de los adductores de la cadera se presenta antes y al inicio de los síntomas.
  • La restricción de la movilidad de la cadera también se muestra como factor de riesgo y durante el proceso patológico
  • El tratamiento mediante ejercicios se muestra efectivo, pero el tratamiento multimodal, que incluye ejercicios y terapia manual resulta significativamente más efectivo
  • Los programas de ejercicio destinados a la musculatura de la cadera y abdominal  se muestran efectivos
  • Episodios previos de dolor en la región inguinal aumentan el riesgo de recidivas

¿Cuáles son las implicaciones clínicas de los datos aportados por la evidencia?

 Los factores de riesgo que más evidencia muestran son los episodios anteriores de dolor en la región inguinal y la debilidad de la musculatura adductora. Por ello, el factor clave es la prevención, en deportes de alta incidencia de esta patología se deben emplear todos los recursos disponibles para que el deportista no desarrolle esta patología por primera vez.

Aquellos futbolistas que han padecido este problema deben ser objeto de un trabajo específico preventivo puesto que el riesgo de recidiva es alto

 Dada la evidencia, los programas terapéuticos y preventivos deben basarse principalmente en el ejercicio, son claves los siguientes aspectos:

  • Fortalecimiento de la musculatura adductora, prestando especial atención a desequilibrios entre esta y la musculatura abductora
  • Recuperar la movilidad normal de la cadera
  • Ejercicios de estabilización pélvica

 

 La verdadera razón de esta entrada

 Resulta complicado, en una entidad clínica tan compleja, simplificar tanto los aspectos relacionados con el diagnóstico y el tratamiento, pero viendo el poco consenso que existe por parte de los clínicos, en mi opinión, se hacía necesario plasmar de manera clara la dificultad en el diagnóstico (metemos muchas patologías diferentes dentro del mismo saco) y lo poco que sabemos a la luz de la evidencia científica en materia de prevención y tratamiento. Por otra parte, dada la complejidad biomecánica de la zona, debemos pensar en términos de función y ser muy clínicos, dándole a la biomecánica el peso justo y necesario.

 

Stafford GH, Villar RN. Ischiofemoral impingement. J Bone Joint Surg Br. 2011
Oct;93(10):1300-2.

Jain M, Tantia O, Sasmal P, Khanna S, Sen B. Chronic Groin Pain in Athletes:
Sportsman's Hernia with Bilateral Femoral Hernia. Indian J Surg. 2010
Aug;72(4):343-6. Epub 2010 Nov 18.

Anderson SE, Siebenrock KA, Tannast M. Femoroacetabular impingement. Eur J
Radiol. 2011 Sep 15.

Morimoto D, Isu T, Kim K, Matsumoto R, Isobe M. Unexplained lower abdominal
pain associated with sacroiliac joint dysfunction: report of 2 cases. J Nihon Med
Sch. 2011;78(4):257-60.

Kavroudakis E, Karampinas PK, Evangelopoulos DS, Vlamis J. Treatment of
osteitis pubis in non-athlete female patients. Open Orthop J. 2011;5:331-4. Epub
2011 Sep 12. 

Hiti CJ, Stevens KJ, Jamati MK, Garza D, Matheson GO. Athletic osteitis pubis.
Sports Med. 2011 May 1;41(5):361-76.

Pizzari T, Coburn PT, Crow JF. Prevention and management of osteitis pubis in
the Australian Football League: a qualitative analysis. Phys Ther Sport. 2008
Aug;9(3):117-25.

Jansen JA, Mens JM, Backx FJ, Stam HJ. Diagnostics in athletes with
long-standing groin pain. Scand J Med Sci Sports. 2008 Dec;18(6):679-90. Epub
2008 Oct 13.

Crow JF, Pearce AJ, Veale JP, VanderWesthuizen D, Coburn PT, Pizzari T. Hip
adductor muscle strength is reduced preceding and during the onset of groin pain
in elite junior Australian football players. J Sci Med Sport. 2010
Mar;13(2):202-4.

Malliaras P, Hogan A, Nawrocki A, Crossley K, Schache A. Hip flexibility and
strength measures: reliability and association with athletic groin pain. Br J
Sports Med. 2009 Oct;43(10):739-44. Epub 2009 Mar 11.

Verrall GM, Slavotinek JP, Barnes PG, Esterman A, Oakeshott RD, Spriggins AJ.
Hip joint range of motion restriction precedes athletic chronic groin injury. J
Sci Med Sport. 2007 Dec;10(6):463-6. Epub 2007 Mar 1.

Hrysomallis C. Hip adductors' strength, flexibility, and injury risk. J
Strength Cond Res. 2009 Aug;23(5):1514-7.

Weir A, Jansen JA, van de Port IG, Van de Sande HB, Tol JL, Backx FJ. Manual
or exercise therapy for long-standing adductor-related groin pain: a randomised
controlled clinical trial. Man Ther. 2011 Apr;16(2):148-54. Epub 2010 Oct 16.

Hölmich P, Uhrskou P, Ulnits L, Kanstrup IL, Nielsen MB, Bjerg AM, Krogsgaard
K. Effectiveness of active physical training as treatment for long-standing
adductor-related groin pain in athletes: randomised trial. Lancet. 1999 Feb
6;353(9151):439-43.

Engebretsen AH, Myklebust G, Holme I, Engebretsen L, Bahr R. Intrinsic risk
factors for groin injuries among male soccer players: a prospective cohort study.
Am J Sports Med. 2010 Oct;38(10):2051-7. Epub 2010 Aug 10

Machotka Z, Kumar S, Perraton LG. A systematic review of the literature on the
effectiveness of exercise therapy for groin pain in athletes. Sports Med Arthrosc
Rehabil Ther Technol. 2009 Mar 31;1(1):5.

Acerca de Javier Trujillo

Fisioterapeuta, administrador del portal Fisioweb y autor del blog Fisioterapia y Fútbol

4 comentarios el “La pubalgia, estableciendo las bases para su abordaje.

  1. Ruben
    5 mayo, 2014

    Hola Javier, enhorabuena por la entrada. Me parece fantastico el enfoque que le has dado a esta patologia que tanto nos trae de cabeza a los que nos dedicamos al mundo del deporte. Ciertamente es un reto y no existen recetas mágicas para sacar adelante a nuestro deportista, solo se consigue con buenas valoraciones y encontrando las alteraciones de movimiento que esta causando el problema.
    Lo dicho, un acierto
    Ruben

    • Javier Trujillo
      25 julio, 2014

      Muchas gracias Rubén, a veces peco de resumir en exceso temas harto complicados, esta es una entrada intencionadamente breve y con más preguntas que respuestas, pero se hacía necesario como primer post sobre este problema ser muy conciso y evitar la dispersión. Lo dicho en el título: “… estableciendo las bases..”

      Saludos y gracias por tu comentario

  2. Fisioterapia Al Da
    17 julio, 2014

    Estimado Javier, agradezco mucho su invaluable colaboración. Queremos solicitar su autorización para poder publicar sus artículos en nuestra revista.Hágame saber su parecer por favor Saludos cordiales Ana Lizeth Iza RDirectora de comunicación0984757200

    Date: Wed, 30 Apr 2014 18:06:20 +0000 To: fisioterapia_al_dia@hotmail.com

  3. Javier Trujillo
    25 julio, 2014

    Buenas tardes Ana:

    Por supuesto estaré encantado de volvera colaborar con ustedes. Aunque agradecería si es posible un link a la publicación para poder verla.

    Saludos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el 30 abril, 2014 por en Cadera, Pelvis.

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 1.373 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: